El desarrollo de tratamientos cada vez más personalizados está transformando la forma de abordar distintos tipos de cáncer en el mundo
Durante la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) 2026, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK) presentó investigaciones que demuestran cómo es posible mantener o mejorar los resultados clínicos mediante estrategias terapéuticas más precisas y con un menor impacto en la calidad de vida de los pacientes.
En México, el cáncer continúa siendo uno de los principales retos de salud pública. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los tumores malignos se mantienen entre las principales causas de muerte en el país, lo que resalta la importancia de impulsar investigaciones que permitan optimizar los tratamientos disponibles y ofrecer nuevas alternativas para los pacientes.
Entre los estudios presentados por especialistas de MSK destacaron dos investigaciones que podrían contribuir a modificar la práctica clínica en cáncer de garganta asociado al virus del papiloma humano (VPH) y en carcinoma hepatocelular, el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado.
Uno de los hallazgos fue presentado por la Dra. Nancy Y. Lee, vicepresidenta de Terapéutica Experimental, jefa del Servicio de Oncología Radioterápica de Cabeza y Cuello y jefa del Servicio de Terapia de Protones de MSK. Con más de dos décadas de experiencia en el tratamiento de cánceres de cabeza y cuello, la especialista lidera investigaciones enfocadas en desarrollar tratamientos más precisos que reduzcan los efectos secundarios sin comprometer su eficacia.
Actualmente, el tratamiento estándar para el cáncer de garganta relacionado con el VPH suele incluir 70 Gy de radiación y tres ciclos de quimioterapia, un esquema que puede provocar efectos secundarios importantes que afectan funciones como la alimentación, la deglución, el habla e incluso la capacidad para reincorporarse a las actividades cotidianas.
Los investigadores de MSK demostraron que la mayoría de estos pacientes puede recibir un tratamiento con 30 Gy de radiación y dos ciclos de quimioterapia, manteniendo un adecuado control de la enfermedad y reduciendo de manera importante las complicaciones asociadas al tratamiento. Un análisis de diversos ensayos clínicos confirmó que este enfoque disminuye significativamente los efectos secundarios que dificultan la alimentación y la deglución, favoreciendo una mejor calidad de vida para los pacientes.
Este trabajo representa un paso hacia una medicina de precisión que permite identificar qué pacientes pueden beneficiarse de tratamientos menos intensivos, dejando atrás el modelo de atención uniforme para avanzar hacia terapias adaptadas a las características específicas de cada tumor.
Otro de los estudios destacados estuvo encabezado por el Dr. Ghassan K. Abou-Alfa, oncólogo médico gastrointestinal de MSK y especialista en cánceres hepatobiliares y pancreáticos. Su investigación se centra en desarrollar tratamientos innovadores para tumores gastrointestinales resistentes a la quimioterapia mediante la incorporación de nuevas moléculas biológicas y estrategias de inmunoterapia.
El carcinoma hepatocelular representa aproximadamente entre el 80 y el 85 % de todos los cánceres primarios de hígado y continúa siendo uno de los tumores con mayor complejidad terapéutica, ya que los especialistas deben controlar la enfermedad sin comprometer la función hepática del paciente.
Durante ASCO 2026, el Dr. Abou-Alfa presentó los resultados de un ensayo clínico internacional de fase III que evaluó la combinación de dos medicamentos de inmunoterapia con la quimioembolización transarterial (TACE), un procedimiento mínimamente invasivo utilizado para tratar el carcinoma hepatocelular en etapa intermedia mediante el bloqueo del flujo sanguíneo hacia el tumor y la administración directa de quimioterapia.
Los resultados mostraron que añadir inmunoterapia al tratamiento con TACE ayuda a retrasar la progresión de la enfermedad, preservar la función del hígado y ofrecer a los pacientes una mayor oportunidad de mantener el control del cáncer durante más tiempo.
Aunque ambos estudios abordan tipos distintos de cáncer, reflejan una misma tendencia en la investigación oncológica: desarrollar tratamientos cada vez más personalizados que permitan mantener o mejorar los resultados clínicos mientras disminuyen la carga física que enfrentan los pacientes durante su tratamiento.
Con estas investigaciones, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center continúa impulsando el desarrollo de estrategias terapéuticas basadas en evidencia científica para ofrecer tratamientos más eficaces, precisos y centrados en las necesidades de cada paciente. Los resultados presentados durante ASCO 2026 representan un paso más hacia una oncología en la que la innovación no solo busca prolongar la supervivencia, sino también preservar la calidad de vida de las personas que viven con cáncer.
