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PRM Seguros señala que solo 3 de cada 10 pólizas de daños están en manos de mujeres, en un mercado marcado por la desinformación y las fricciones en la contratación

En México, la conversación sobre seguros patrimoniales suele quedarse en el "precio" y rara vez llega al punto que realmente determina la protección: la comprensión de lo que se contrata. Esa brecha se refleja en un fenómeno que el sector observa con preocupación: parte relevante del mercado sigue fuera o entra con coberturas incompletas, no necesariamente por falta de interés, sino por mitos y fricciones que distorsionan el valor real del seguro.

Para el sector empresarial, este tema va más allá de lo social, es un riesgo operativo. Cuando colaboradores, flotillas o proveedores operan subasegurados, aumentan los costos por interrupciones, tiempos muertos y sustitución de activos. Por eso, en 2026, la educación financiera aplicada a seguros se vuelve una prioridad para el mercado, especialmente en autos y daños, donde un siniestro puede convertirse en un golpe inmediato a la liquidez.

"Hay una idea equivocada de que el seguro patrimonial es un producto que se compra ‘si sobra’. En realidad, se compra para proteger continuidad y patrimonio. Muchos no se aseguran, o se aseguran mal, porque arrastran mitos que simplifican un contrato complejo. Corregir eso no es solo vender más, es reducir la vulnerabilidad financiera", afirmó Jorge Cerón, director comercial Norte de PRM Seguros.

PRM Seguros identifica cinco mitos frecuentes que frenan la adopción y deterioran la calidad de la protección patrimonial:

Pensar que "con tener una póliza ya se está cubierto". En realidad, el resultado en un siniestro depende de variables como suma asegurada, deducible, coaseguro, exclusiones y alcances específicos de la cobertura. Creer que "el seguro más barato es el mejor". Comparar solo prima contra prima suele llevar a recortes invisibles. Límites bajos, deducibles altos o coberturas fuera del contrato. El "ahorro" se paga más tarde.  Asumir que "responsabilidad civil es secundaria". En autos, la responsabilidad civil es la capa que protege el patrimonio ante daños a terceros. En empresas, es un componente de control de riesgo básico, especialmente donde hay operación en calle, logística o atención al público. Pensar que "deducible alto siempre conviene". Un deducible muy elevado puede volver la póliza impracticable para el asegurado y aumentar la fricción en siniestros. La cobertura debe diseñarse para ser usable. Creer que "el siniestro es un trámite". La experiencia de siniestros es el momento de verdad del seguro. Tiempos, documentación, claridad y acompañamiento determinan si el cliente percibe certeza o incertidumbre. 

En paralelo, el sector está viviendo un cambio que puede acelerar la cultura de prevención. Cada vez más mujeres ocupan posiciones de toma de decisión dentro de las aseguradoras y también lideran en la distribución. Esto importa porque el seguro se contrata mejor cuando se entiende, y la asesoría profesional es uno de los antídotos más efectivos contra los mitos que frenan la protección.

"Hoy, más mujeres están al frente de equipos, carteras y decisiones técnicas. PRM Seguros trabaja de la mano con ellas para construir carteras sólidas no solo en vida o gastos médicos, sino también en otros ramos", añadió Cerón.