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México sigue siendo tan feliz como el año pasado, pero Suiza y Nueva Zelanda mejoraron su percepción de bienestar. Un especialista del Instituto del Propósito y Bienestar Integral de Tecmilenio comparte sus interpretaciones del Reporte Mundial de la Felicidad 2026

Siempre hay motivos para sentirse alegres. Si bien es cierto que este año México ocupa el lugar 12 en el ranking mundial de la felicidad, no fue porque haya disminuido la satisfacción con la vida, sino porque las poblaciones de Suiza y Nueva Zelanda mejoraron la suya.

En México se sigue siendo tan feliz como el año pasado, con 6.97 puntos de 10, según el Reporte Mundial de la Felicidad 2026 (WHR, por sus siglas en inglés).

En los tres primeros lugares quedaron Finlandia (7.73), Islandia (7.54) y Dinamarca (7.53), en ese orden, entre 147 países.

México ha enfrentado retos económicos, sociales y de seguridad durante el periodo que contempla el estudio, pero también gozó de una estabilidad que permitió a su población sentirse satisfecha con la vida.

Por tanto, no capta la percepción de eventos como la violencia vivida este año en territorio mexicano, ni la guerra emprendida por Israel y Estados Unidos contra Irán.

Las redes sociales vs. la felicidad Este año, el WHR analiza cómo la digitalización de la interacción humana ha transformado el bienestar subjetivo a nivel global, en particular por el uso de las redes sociales.

El Reporte ha detectado un deterioro de la percepción de la felicidad entre los jóvenes entre 15 y 24 años. Por lo general este grupo etario era el más satisfecho con la vida en Norteamérica, Europa Occidental y Australia.

El estudio global confirma situaciones que algunos estudios ya han mencionado o que la sabiduría popular da por hecho:

El uso compulsivo de las redes sociales deteriora la satisfacción con la vida, particularmente cuando interfieren con el sueño, la actividad física y las relaciones interpersonales cara a cara. Las comparaciones en las plataformas dañan la autoestima y la percepción de la propia vida.

Un capítulo del Reporte profundizó en el caso de México e identificó que Whatsapp y Facebook incrementan los niveles de satisfacción con la vida y emociones positivas.

"Usar internet para comunicación, aprendizaje y creación están asociados con una mayor satisfacción con la vida. Las redes sociales, los videojuegos y la navegación por diversión están asociados con evaluaciones más bajas de la vida", aclaró el Dr. Humberto Charles-Leija, investigador del Instituto del Propósito y Bienestar Integral de Tecmilenio.

En general, el uso excesivo del internet, videojuegos y redes sociales fue asociado con menor satisfacción con la vida, aunque no es el único factor relevante. Pero cuando se usan para el aprendizaje, comunicación o creación, sucede lo contrario, brota el bienestar.

El documento presenta dos posturas académicas que tratan de explicar el fenómeno. Por un lado, se considera que las redes sociales han impactado negativamente en la crisis de salud mental juvenil, mientras que la otra dimensiona pequeño el daño, pues contempla que también influyen factores socioeconómicos, la incertidumbre climática y la inestabilidad política.

Tras la lectura del Reporte 2026, destaca que la felicidad surge del vínculo con las personas cercanas, principalmente fuera de las pantallas.